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Tragos en el cine

La coctelería y el cine tienen una larga relación. Desde los whiskies de Humphrey Bogart acodado en la barra del Rick's Café hasta Tarantino, aquí tres ejemplos para disfrutar de sabores, imágenes y buenas historias 

Por Alejandro Zarate 

Almodóvar con lágrimas de gin tonic

Pedro Almodóvar eligió un trago que está de moda en España -el gin tonic- para una de las escenas más dramáticas de su película Los abrazos rotos. Un bar, una confesión guardada desde hace años, palabras que van y vienen, miradas y desahogos, todo condimentado con un buen cocktail. El personaje de Judith, encarnado por la genial actriz Blanca Portillo, bebe el trago en ese clásico bar de Madrid llamado Chicote. Famoso por sus grandiosos Gin Tonics, en el lugar hay muchas variaciones de autor. Además, producen agua tónica saborizadas como la hecha a base de jengibre. 

La sequedad de la quinina y las burbujas aportadas por la tónica confluyen con los tonos herbáceos del gin y el aporte cítrico del limón´: una bebida fácil de prepara que gusta a todos. Hay muchas versiones para prepararlo y la fórmula cambia según el gusto. Hay quienes enfrían la copa, agregan hielo, dejan el gin enfriar y después completan a gusto con la tónica. Otros le agregan un gajo de limón, aunque ahora se están utilizando mucho el pomelo rosado, jengibre, pepino o mandarina. La calidad de la tónica es muy importante: nunca debería ser de máquina, porque desvirtúa su calidad. 

En las películas de Pedro Almodóvar aparecen todo tipo de elementos que nos hacen experimentar sensaciones, visuales, auditivas y gustativas. Así sucede con sus bandas sonoras con los sabores de las comidas y las bebidas, que crean momentos fundamentales para sus narraciones. 



 

https://www.youtube.com/watch?v=gvHjee_VxIM 

Francis Bacon y sus Dry Martini

El amor es el diablo, la película realizada por John Maybury en el año 1998, es un extraordinario retrato de la vida atormentada del genial pintor Francis Bacon. En muchas escenas, se muestran los bares londinenses en donde Bacon se encontraba habitualmente con su grupo de amigos, intelectuales en su mayoría. Era un personaje sobre el que se crearon varios mitos y leyendas, pero lo cierto es que era una verdadero gentleman inglés, con su imagen, perfectamente desprolija, pero cuidando los detalles. Así de conocido, también, era su estilo para beberse unos cuanto Martini en las largas noches. 

Hay muchas historias acerca del Dry Martini. Los fanáticos del trago solo aceptan Gin y Martini extra seco, pero en la actualidad abundan otras posibilidades, según el gusto de cada uno. Este trago se volvió popular en los años 50 y 60, aunque también tuvo una suerte de resurgimiento gracias a James Bond, personaje que incidió en que se reemplazara el Gin por Vodka. 

Hoy en día es el rey de la coctelería, y a pesar de la cantidad de versiones, la clásica es enfriar el gin en una coctelera, con mucho hielo, mezclar suavemente para que no se formen burbujas y a continuación añadir un toque de Martini Dry. Se sirve en una copa previamente enfriada con una aceituna. El secreto esta en el frío de la preparación y la proporción de las bebidas. Por ejemplo, para el director español Luis Buñuel, el verdadero Dry Martini, tenia que tener "un océano de Gin y una lagrima de vermut seco". 

Más allá de ser el trago preferido de Francis Bacon (en la película citada se beben litros de este cóctel), hoy es uno de los tragos que más se pueden ver en la pantalla grande, usado siempre para aportar una cuota de sofisticación. Hay quienes sostienen que los que aman el Dry Martini son personas solitarias, apasionadas y con una fuerte personalidad. 

Love Is The Devil: 



 

Banana Daiquiri a lo Michael Corleone

Si hay una trilogía que pasará a la historia como una de las mayores joyas del cine, es la de El padrino, dirigida por Francis Ford Coppola. En la segunda entrega, el trago que forma de parte de una famosa escena es el Banana Daiquiri. Durante una charla que parece ser sin importancia, uno de los protagonistas le pregunta a Michael Corleone cómo se dice Banana Daiquiri en español. Todo sucede en una terraza en La Habana, mientras se escucha de fondo las melodías de Guantanamera, la canción se popularizó gracias a la voz y versión de Celia Cruz. El bar donde se filmó la escena se llama Polar Cerveza y contribuyó a difundir el trago. 

El Banana Daiquiri tiene una versión frozen que se hace en una batidora: una banana, una cuchara y media de azúcar, ron Bacardí blanco, una copa de hielo picado. La que hacen el mítico bar de La Habana donde le gustaba beber a Ernest Hemingway, La Floridita, se prepara de este modo: poner en la licuadora licor crema de banana, una cuchara de azúcar, jugo de medio limón, media banana y ron blanco. Se sirve en copa de Martini que esté helada, y se decora con una rodaja de banana. 

El Padrino II : 



 


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