Último momento

 

Leer en

Recomendaciones y cuidados para entrenar en la playa

Churros, helados, cornalitos y clericó. Si te vas de mambo, las vacaciones te pueden dejar con varios kilos de más. Por eso, te proponemos una serie de ejercicios estratégicos para transitar el verano sin perder la cintura. 

  • Correr a orillas del mar. Una experiencia agradable que merece ciertos cuidados.

Por Carolina Rossi * 

Las vacaciones no tienen por qué ser sinónimo de abandono, entrega a los excesos y pérdida de lo que se logró ejercitando durante el año. Es muy común para varios volver de las semanas en la costa con cuatro kilos de más y un estado lamentable en comparación con el que se tenía antes de viajar. ¡Pero a no desesperar! Hay manera de evitarlo... y no es tan difícil. Claramente, según el nivel de cada uno y su situación particular, lo que se necesita en tiempo y energía para mantener la forma física difiere mucho. No es igual lo que debe entrenar un maratonista pro para no perder demasiado su nivel (el rendimiento máximo tiene curvas y no puede sostenerse los 12 meses del calendario) que un simple mortal, cuyo objetivo puede limitarse quizás a conservar una condición física aceptable y una imagen corporal que lo deje conforme. Para este segundo perfil, la situación no es tan compleja y podría bastar con dos o tres sesiones semanales de trote playero, más algunos ejercicios de fuerza y elongación. Claro que para eso hay varios puntos que deben tenerse en cuenta para que esta propuesta de entrenar con la arena, las olas y el viento no sea más riesgosa que eficaz. Correr en la playa puede ser una experiencia hermosa y placentera si contamos con más tiempo libre y estamos relajados, pero hay que tomar ciertos recaudos. A continuación, te contamos cuáles y también te proponemos una serie de ejercicios fáciles y posibles de hacer en cualquier lugar: no requieren más que el peso del propio cuerpo para trabajar los músculos. A moverse, entonces, también de vacaciones, y mantenerse saludable y en forma para la vida y para la malla. 

CORRER EN LA PLAYA

Cuánto y a qué ritmo va a depender de tu estado físico. No es posible determinar la distancia o el tiempo de un modo general sin conocer las condiciones en las que se encuentra una persona. Lo que sí es común para todos es que el tiempo o la distancia deben ir aumentándose de manera gradual, al igual que la intensidad, y que el camino para mejorar es aquel que aporta la variedad trabajando distintas zonas, no haciendo siempre lo mismo. Es bueno practicar trotes suaves y más largos, otras veces más cortos; también, incluir trabajos con cambios de ritmo y, por qué no, con algunas pendientes (superútil para ganar fuerza y potencia de piernas). La variedad es clave; la progresión lógica también. Si uno recién está empezando, quizás sea conveniente arrancar alternando caminatas con trotes y, paulatinamente, aumentar el tiempo de trote y disminuir el de caminata. Es vital escuchar al cuerpo y respetarlo. No pedirle más de lo que puede dar y no abusar de entrada: si hace mucho que no practicás ejercicio, no sería buena idea en vacaciones correr todos los días solo porque se dispone del tiempo. Cuando no estás entrenado, el cuerpo necesita más tiempo para recuperarse entre sesiones de trabajo y estar en condiciones de asimilar el siguiente entrenamiento. Para no lastimarte ni pasarla mal, además de contemplar todo esto que se aplica a cualquier ámbito (ciudad, montaña, playa, entre otros), sería bueno cuidar algunos puntos a la hora de correr en verano y cerca del mar. Acá van nuestras sugerencias: 

* Bajá la intensidad habitual. Correr con calor y en la arena requiere un costo mayor para todo el cuerpo y hay que compensarlo bajando el ritmo y/o el tiempo total de trabajo. 

* Hidratate muy bien. Antes, durante y después de la actividad. No hay que esperar a tener sed. 

* Buscá lugares frescos. Con sombra y ventilados, o elegir los horarios menos calurosos: bien temprano por la mañana o cuando cae el sol. 

* Cuidate del sol. Nunca salgas a hacer ejercicio sin gorro, anteojos ni protección solar. 

* Usá la indumentaria adecuada. De telas sintéticas, liviana y clara. 

* Usá vaselina sólida. Indispensable en las zonas propensas a paspaduras y rozamientos. 

* No comas nada pesado. Antes de salir a correr. 

* Usá zapatillas. Correr descalzo en la playa te expone a lastimarte los pies y/o doblarte un tobillo, porque la superficie en la arena es irregular e inestable. 

* Buscá bien los lugares. Con la superficie más pareja posible, sin tanto desnivel. 

* Elegí la arena húmeda. Es mejor porque es más firme. 

* Tené mucho cuidado con la arena blanda. Bajá el ritmo: los músculos y las articulaciones trabajan muy distinto, y al no estar acostumbrados, te arriesgás a sufrir lesiones. 

* Carolina Rossi es deportista desde siempre. Corredora y entrenadora, capitana del Running Team FILA de Palermo, lleva una vida inquieta: corre, nada, sube montañas y viaja sin parar. Hizo cumbre en el Aconcagua y el Kilimanjaro, cruzó los Andes corriendo y participó en carreras de diversos tipos, incluidas maratones, ultramaratones y triatlones. Ahora, sueña con un IronMan. www.carolinarossi.com.ar

Notas relacionadas