Último momento

 

Leer en

Brando por el mundo: Ombika, Casablanca y Palo Alto

Siempre habrá un argentino ahí para pasarte el dato que no te puede faltar. 

Por Julieta Mortati

Siempre habrá un argentino ahí para pasarte el dato que no te puede faltar.
Desde Ombika: Cintia Martin - Tiene una compañía de safaris para ver animales junto con su marido namibio

En Namibia somos solamente cinco argentinos, dos de ellos somos mi hija y yo. Acá hay muchos parques nacionales y áreas abiertas con animales salvajes, pero mi lugar favorito es sin duda el Parque Nacional Etosha. Quizá porque es el primer parque en África que visité y me llevó a enamorarme de este continente tan salvaje y fascinante a la vez. Quizá porque en Etosha vi a mi primer elefante, a mi primer león cazando, a mi primera hiena con sus crías, y la lista puede seguir infinitamente.
Etosha está en un área seca y tiene varias charcas que uno visita cuando hace los safaris. En un día muy caluroso uno puede encontrar en un mismo lugar elefantes, cebras, ñus, kudus, orix, springboks, jirafas y avestruces. Lo maravilloso de este parque es que lo podés visitar cientos de veces y cada vez te vas a encontrar con algo nuevo: un antílope dando a luz, un pájaro que nunca habías visto, un grupo de treinta leones o cien elefantes juntos.
Una visita a Etosha te hace volver renovado y lleno de vida. Lo mejor: ir a dormir al campamento, escuchando a los leones que llaman y a las hienas que responden. 

Siempre habrá un argentino ahí para pasarte el dato que no te puede faltar.
Desde Casablanca: Mariano López - Profesor en un liceo francés

Cuando Roberto Arlt visitó Marruecos lo definió en sus aguafuertes como un "martirologio" para el turista. El Marruecos de hoy en día es exactamente igual al que visitó Arlt en los años 30. ¡Qué lejos se está del tópico romántico creado por la industria filmográfica! Casablanca es una ciudad hostil, sucia y oscura. Vivir en Casablanca no es para nada agradable, se los aseguro. La pobreza extrema y la riqueza opulenta conviven de forma espantosa.
En cierto modo, se parece mucho a Buenos Aires. El puerto, los edificios rectangulares mezclados con la arquitectura colonial, el tráfico desordenado y estridente. La gran diferencia está en la gente y en las costumbres. Los musulmanes tienen una forma de ver el mundo bastante extraña. Tal vez, lo más exótico sea ver cómo viven y estudiar sus costumbres.
En mis ratos libres suelo pasear por la "corniche", una especie de costanera donde se puede caminar y andar en bici. Al atardecer se puede observar la puesta del sol sobre el mar, mientras se escucha el llamado al rezo desde lo alto de las mezquitas. "Dios es grande, Dios es misericordioso, todopoderoso, recemos por Él.". El ambiente se petrifica y se crea un clima místico inexplicablemente agradable. 

Siempre habrá un argentino ahí para pasarte el dato que no te puede faltar.
Desde Palo Alto: Patricio Echagüe - Ingeniero de software

Si algo caracteriza el estado de California, aparte de ser unos de los lugares más variados y cosmopolitas del mundo, es ese toque único por preservar la naturaleza en todo su esplendor.
A tres horas y media hacia el norte de San Francisco y contra el mar sobre la ruta 1, un pequeño pueblo llamado Sea Ranch (El Rancho del Mar) ofrece una parada obligatoria. En él existen ciertas reglas que uno tiene que obedecer a la hora de construir una vivienda. De entre los pocos colores permitidos abundan el marrón y el gris, y no puede haber luces por la noche más altas que a unos dos metros que deben apuntar hacia abajo. El pueblo se encuentra rodeado de redwoods, un tipo de árbol que crece en una franja de tierra que comienza a unos cientos de metros desde el mar y se extiende unos poco quilómetros tierra adentro. Estos árboles llegan a vivir mas de mil años.
¿Se preguntarán por qué existen estas reglas? La respuesta es simple. Si uno mira desde la playa hacia las colinas, las casas parecen fusionarse con el paisaje y perderse en el verde de los bosques de redwoods. Y, si de casualidad uno llega a estar por ahí durante los meses de primavera, es posible avistar ballenas y lobos marinos en las playas. 


Quienes leyeron esta nota, también leyeron:

Contacto | Suscribirse | Atención a suscriptores | RSS | SiteIndex