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¿Tiene el tapón de corcho los días contados?

A pesar de los prejuicios, los sistemas alternativos de cierre, como los tapones sintéticos o la tapa a rosca, ganan cada vez más espacio 

A pesar de los prejuicios, los sistemas alternativos de cierre, como los tapones sintéticos o la tapa a rosca, ganan cada vez más espacio
Por Sebastián A. Ríos / @sebastrios
Fotos: Guadalupe Aizaga
Especial para ConexiónBrando


Para quienes buscan en el envase del vino algún indicio de que su contenido estará a la altura de las expectativas, encontrarse con un tapón sintético o con una tapa a rosca puede ser una gran decepción. Según un estudio de CORK, una organización española que promueve el uso del corcho, 9 de cada 10 consumidores lo prefieren para sus botellas de vino. 

Pero más allá de la confianza que nos inspire una entidad abiertamente defensora del producto del alcornoque, lo cierto es que aún hoy un buen tapón de corcho es para muchos sinónimo de calidad. "Existe prejuicio respecto a que los vinos de buena calidad vienen con corcho, pero de a poco esperamos que esto cambie -dice Federico Ruiz, brand ambassador de Bodegas Nieto Senetiner-. Ya podemos ver varios vinos blancos y rosados, de precios medios, con tapa a rosca. Esto puede ser el comienzo."  

Las tapas a rosca -o screw cup - y los tapones sintéticos presentan varias ventajas, como así también las tienen los corchos. En definitiva, de lo que se trata es de cuál es el mejor sistema de cierra para cada vino en particular. 

A pesar de los prejuicios, los sistemas alternativos de cierre, como los tapones sintéticos o la tapa a rosca, ganan cada vez más espacio
Corcho: un ser único e irrepetible

"La función de un tapón es la de limitar el ingreso de aire al vino, ya que el oxígeno es el que produce su oxidación, y por lo tanto, la evolución del vino", explica Adrián Meyer, enólogo de Terrazas de los Andes. 

"Hay muchos vinos que van a ver exaltadas sus cualidades con un tapón de corcho y una crianza prolongada en botella -dice Meyer-. Lo que hay que tener en cuenta es que cada corcho es un ser único e irrepetible. El intercambio de aire varia significativamente entre un corcho y otro de una misma partida, por lo que un mismo vino envasado en distintas botellas evolucionará distinto según la permeabilidad de cada corcho."  

El resultado es cierta cuota de imprevisibilidad, lo que no todos los consumidores están dispuestos a afrontar. "Es frecuente con vinos con mucho tiempo de guarda en los que uno abre una botella y el vino está muy evolucionado, y abre otra del mismo vino y el resultado es un vino más joven y fresco. En definitiva, si el tapón de corcho es de buena calidad, ambos vinos van a estar en buenas condiciones, pero van a ser diferentes." 

Para Rodrigo Colombres, director de la vinoteca Espacio G Premium Wine Store, "el corcho de alcornoque posee características fisicoquímicas que no han podido replicar los sintéticos, y están especialmente diseñados para vinos de alta gama, en particular, los crianzas y reservas."  

Pero una de las más feroces críticas al uso del alcornoque es el riesgo de contaminación por TCA (2,4,6-tricloroanisol), un compuesto aromático que producen ciertos hongos en respuesta a la presencia de pesticidas o desinfectantes. Este compuesto puede depositarse en la corteza del corcho, contaminando el vino y dándole el tan temido aroma a moho conocido como "olor a corcho". 

"Con respecto a los tapones tradicionales, sean de alcornoque natural o alternativos elaborados a partir del mismo material (microaglomerados, aglomerados y otros), ninguno me asegura la no contaminación con TCA o TBA", afirma Pedro Pellegrina, enólogo de la bodega Casa Montes. 

A pesar de los prejuicios, los sistemas alternativos de cierre, como los tapones sintéticos o la tapa a rosca, ganan cada vez más espacio
Sintético: vade retro TCA

"Los tapones sintéticos son flexibles como los naturales, pero precisamente por ser sintéticos carecen de contaminación microbiológica: no se producen hongos ni se pudren cuando esta mal guardada la botella. Esto los hacen mas que interesantes en un contexto donde no todos tienen la posibilidad de una cava para la guarda de sus vinos", comenta Vicente Marcovecchio, sommelier de Casa Montes, que adoptó este sistema de cierre para sus vinos Ampakama Intenso Malbec o Don Baltazar Chardonnay/Viognier. 

"Los tapones sintéticos pueden aplicarse a cualquier línea de vinos, pero generalmente se usan para vinos de precio económicos y medios, ya que para esos segmentos los corchos naturales en general pueden presentar alguna falla de calidad y son mas costosos", cuenta Fernando Marcos, gerente de marketing de Bodegas Norton, que usa ese sistema de cierre para sus líneas Norton Colección Varietales y Norton Bivarietales. "Nosotros adoptamos estos tapones hace muchos años -cuenta Marcos- para nuestros mercados de exportación, principalmente Europa y Estados Unidos, por pedido expreso de esos mercados, mucho mas evolucionados que el mercado interno argentino."  

Un dato no menor es que los tapones sintéticos son significativamente más baratos que los de corcho. "Son un producto industrial, por lo que todos los tapones son exactamente iguales, con lo cual funcionalmente en las líneas de fraccionamiento son mas eficientes", señala Paula Arias Martínez, gerente de Marketing de Bodega del Fin del Mundo. 

"Generalmente se utilizan para vinos jóvenes, frescos y frutados, que se recomiendan consumir en el transcurso de uno o dos años, donde tienen mejor desempeño que los corchos de aglomerado o colmatados, ya que no transfieren aromas y gustos desagradables al vino. Se mantienen en perfectas condiciones de guarda hasta el descorche, pero nunca se usan para vinos de guarda", agrega Arias Martínez. 

Screw cup: adiós al sacacorchos

En primera instancia, la tapa a rosca o screw cup tiene una ventaja incuestionable: no hace falta contar con un sacacorchos para liberar su contenido. "El principal beneficio es la comodidad para el consumidor: a diferencia de los corchos, las botellas pueden fácilmente abrirse y cerrarse para ser consumidas en otro momento", dice Ruiz, de Nieto Senetiner, que emplea el sistema de cierre a rosca para su línea de vinos Emilia.  

Pero el screw cup no sólo libera a los amantes del vino de la tiranía del sacacorchos. "Una de las grandes virtudes es que la permeabilidad al oxigeno es homogénea, siempre es la misma. Así, uno parte de una base de consistencia para la evolución del vino. Pero, a su vez, la permeabilidad presenta diferentes opciones, según el modelo de tapa: puede ser similar a la de un corcho o puede tener una porosidad menor, permitiendo un menor intercambio de gases", comenta Meyer, de Terrazas de los Andes, bodega que adoptó el screw cup para todos sus vinos blancos, entre los que se cuentan el Reserva Chardonnay, el Reserva Torrontés, o el Altos del Plata Chardonnay. 

"Desde el punto de vista técnico, el screw cup permite, sobre todo en el caso de los blancos, tener una evolución más lenta, donde se preservan mucho mejor los aromas. Se puede tomar un vino blanco 2007 y sigue siendo vibrante, hay evolución, pero es un vino que mantiene su identidad", asegura Meyer. 

A pesar de los prejuicios, los sistemas alternativos de cierre, como los tapones sintéticos o la tapa a rosca, ganan cada vez más espacio
 

¿La tapa a rosca tiene un lugar en el vino tinto? "Sí en los de cuerpo medio, donde se busca la intensidad de la fruta y la frescura, y que no tengan taninos con una estructura tan importante, como puede ser un malbec de 30 a 50 pesos. Ahí hay una posibilidad para el screw cup, y si hoy no se impone es por una cuestión comercial y de percepción del consumidor", responde Meyer, que recuerda que cuando introdujeron este sistema de cierra en Terrazas en 2006 sufrieron un transitorio impacto en las ventas, especialmente en los restaurantes. 

"El screw cup es un desafío y una cuestión de aprendizaje", concluye Meyer. Quienes hoy no dudan en elegir un vino con tapa a rosca son los jóvenes, afirma Ruiz, "que al igual que en otros rubros, son quienes menos prejuicios tienen a la hora de adoptar nuevas tendencias".  

"Nuestros clientes, en general, tienen la preferencia de optar por vinos con corchos tradicionales de alcornoque", dice por su parte Colombres, al hacer alusión al comprador de vinoteca. "Será nuestra labor desmitificar los tapones screw cup o sintético, asociados a la baja calidad, ya que ambos aportan distintas características para cada estilo de vino".  


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