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Libros digitales: Cuando lo gratis sale caro

El sueño de tenerlo todo en un e-reader sin tener que pagar nada se desvanece en el mismo momento en que lo intentamos. Por qué es preferible pagar por los libros electrónicos y cuáles son las mejores tiendas virtuales 

Por Cecilia Acuña

Me regalaron un e-book. Un amigo fanático de las novedades tecnológicas se compró un modelo supermoderno y me pasó el suyo, el que venía usando hasta ahora, un Sony Reader 505: plateado, elegante, hermoso, con una funda de cuero color natural limpia e impecable. Entusiasmada con la posibilidad de leer todas las novelas inhallables y fascinada por la idea de una biblioteca infinita que no ocupe espacio, me dispuse a buscar libros digitales para cargarlo. Pensaba que el proceso iba a ser tan simple como buscar el archivo, bajarlo y guardarlo: unos minutos de inversión para horas largas de lectura. Pero no, el asunto no era tan sencillo como parecía. 

Es cierto que en internet hay una infinidad de libros con los derechos liberados, gratuitos, que parecen promesas de un paraíso literario, la biblioteca de Alejandría recuperada, pero el problema es que para acceder a su lectura hay que atravesar más obstáculos que los de Ulises en su regreso a Ítaca. Primero, uno se encuentra con miles de links por los que solo puede avanzar si va instalando programas de origen dudoso. Es posible que con suerte uno logre bajar un archivo, que de ninguna manera significa que la misión esté cumplida. Falta la segunda parte de la odisea, que consiste en que en ese archivo haya algo que efectivamente pueda ser leído por el e-book. Este paso implica, además, el conocimiento de todos los formatos de lectura y su conversión mediante un programa que también hay que bajar e instalar. ¿De qué programa hablo? Del Calibre, que viene a ser un organizador que permite administrar en la computadora el contenido -libre y sin protección de copia- de la biblioteca digital, convertir los archivos de texto a formato .epub y, eventualmente, subirlos al libro electrónico. Por ahora, no existe un formato universal que pueda ser leído por todas las marcas de readers. La mayor parte (Nook, Papyre, Sony) se maneja con el .epub, formato libre que viene a ser como el MP3 de los libros digitales. Kindle, en cambio, tiene como único formato compatible el .mobi. 

En el caso de que el proceso de encontrar los libros, bajarlos, convertirlos al formato adecuado y subirlos vía Calibre al reader haya resultado exitoso, habrá que superar una última prueba: que las páginas del libro se lean -de manera agradable- en la pantalla del aparato. Es que las incompatibilidades de los formatos y las conversiones que hay que realizar pueden provocar que las letras que llevan tilde o la "ñ" sean reemplazadas por signos raros, o que los párrafos se corten por la mitad e interrumpan la lectura de corrido. También puede suceder que la palabra "corno", por ejemplo, aparezca en lugar de "como", debido a la similitud morfológica entre "rn" y "m". En definitiva, después de la experiencia, el supuesto paraíso del e-book terminó siendo una desilusión, una promesa solo apta para gente con tiempo, valentía y paciencia. Toda esta odisea me llevó a una pequeña investigación del mercado de los libros digitales arancelados. Y lo cierto es que este universo resultó mucho más amigable que el de los ejemplares gratuitos, más cómodo, más feliz y más directo. 

El proceso de compra es sencillo: hay que registrarse en la tienda, elegir el título, ordenarlo y seleccionar un sistema de pago. Una vez que se efectuó el pago, se recibe un link desde donde bajar el archivo. Como los libros comprados suelen tener una protección anticopia (la famosa DRM), en este punto es importante haber instalado el programa Adobe Digital Edition, que es gratuito y que permite administrar los libros protegidos desde la computadora. 

En cuestión de precios, conviene visitar las tiendas online con el mismo espíritu con que se investigan mesas y estanterías de librerías de usados. Las novedades no suelen ofrecer una diferencia de costo significativa, no son mucho más baratas; por eso, mejor dejarlas de lado y concentrar la energía en identificar esos títulos que en papel salen más de $200 y que en formato digital pueden llegar a costar hasta menos de $40. 

Para ordenar el panorama y que la experiencia resulte un placer y no una tortura, aquí una lista de los sitios que conviene visitar para comprar libros de tinta electrónica: 

Librerías virtuales

Son tiendas de libros online con un catálogo de títulos en común. ¿Cuáles son? Boutique del Libro ( www.boutiquedellibro.com.ar ) librería Santa Fe ( www.lsf.com.ar ), Paidós -que ofrece textos relacionados con la psicología ( www.libreriapaidos.com ), Grammata -que tiene una sección de libros gratuitos ( www.grammata.com.ar ), BajaLibros -que cuenta con algunos títulos en alemán, francés, inglés, italiano y portugués ( www.bajalibros.com ), Amabook ( www.amabook.com.ar ) y la tienda de e-books de Movistar ( www.ebooks.movistar.com.ar ). 

Editoriales

Desde los sitios de Alfaguara ( www.alfaguara.com ) y Random House Mondadori ( www.edsudamericana.com.ar ), se pueden comprar algunos de sus libros en formato electrónico, aunque, en realidad, cada una de las páginas redirecciona a las ya mencionadas librerías virtuales. Por otro lado, algunas editoriales de la movida literaria independiente están comenzando a ofrecer su catálogo en formato digital: La Bestia Equilátera -que acaba de lanzar sus flamantes primeros diez títulos electrónicos ( www.labestiaequilatera.com.ar )- y Blatt & Ríos www.blatt-rios.mercadoshops.com.ar ) son dos que tienen textos interesantes para leer. También van apareciendo otras que directamente publican en formato electrónico y que ofrecen sus libros gratis o "a colaboración" voluntaria, como Determinado Rumor www.determinadorumor.com.ar ), especializada en poesía, y Los Proyectos www.los-proyectos.com.ar ), centrada en ficción breve. 

Es la librería exclusiva para los usuarios de Kindle. El único formato que vende es .mobi. La ventaja es el catálogo enorme no solo con títulos en español, sino con una inmensidad de libros en inglés. 


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