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Drunkorexia , un nuevo desorden alimenticio

Es la mezcla de anorexia y alcoholismo, y consiste en reemplazar las calorías de la comida por las que aportan las bebidas. Enterate de qué se trata 

Por Mariano Casas Di Nardo
@MCasasDiNardo
Especial para ConexiónBrando


Cuando se creía que todo estaba dicho en términos científicos y sociales, una nueva tendencia comenzó a instalarse entre los adolescentes de hoy. Se trata de la Drunkorexia, un trastorno alimenticio, el cual consiste en evitar la comida e ingerir alcohol para equilibrar el ingreso de calorías sin engordar. Un nuevo peligro que confunde dos enfermedades: anorexia y alcoholismo.  

En el mundo de las apariencias y de los cuerpos moldeados y exitosos como los que pregonan Calu Rivero y Mariano Martínez, la salud pasa a un segundo plano y enfermedades como la bulimia y la anorexia toman protagonismo. Si a eso le sumamos las drogas y el alcohol, el resultado puede ser definitivo y en el peor de los casos, mortal. Su nombre es drunkorexia, último trastorno alimenticio basado en el consumo de iguales calorías, cambiando la comida por el alcohol. Un término marketinero que resulta de la unión de las palabras drunk (ebrio en inglés) y del sufijo griego orexia (apetito). 

Origen de la drunkorexia

La alarma la encendió el New York Times hace ya un par de años cuando publicó en sus páginas centrales un informe donde le agregaba a los dos grandes males del cuerpo humano (bulimia y anorexia), la manorexia (cuando afecta sólo a hombres), la ortorexia (obsesión por comer sano), la diabulimia (los diabéticos que rechazan la insulina porque engorda) y la mencionada drunkorexia. Una enfermedad que la doctora Liliana Grimberg (Mat 978), dietista y Coordinadora del Área de Nutrición del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna, asocia a la juventud "preocupada por la imagen perfecta que demandan los medios y por el consumo de alcohol que crece año tras año". Al ser consultada, nos introduce en su campo profesional: "son jóvenes preocupados por mantenerse delgados y que no quieren renunciar al consumo de bebidas alcohólicas para divertirse, entonces creen que la solución está en no comer y así compensar calorías." Y refuerza la idea: "querer tener las medidas perfectas unida a la supuesta aceptación social que tiene para los adolescentes tomar una copa, son las bases sobre las que sustentan esta errónea dieta. Lo peor es que al principio lo prueban durante los fines de semana y como ven su panza chata, lo comienzan a probar todos los días."  

¿Qué es la drunkorexia?

Sin ser la denominación médica oficial, la drunkorexia está compuesta por una serie de alteraciones en la alimentación diaria, sostenida con el abuso de alcohol, creyendo que las calorías no ingeridas por los alimentos tradicionales se compensarán con las calorías de las bebidas alcohólicas. A tal equivocada creencia, Liliana Grimberg explica: "con la llegada de los fines de semana, las vacaciones o los períodos de fiesta como diciembre y enero, los jóvenes aprovechan para salir y beber alcohol como una forma más de diversión. En este punto es que se inicia por lo general esta enfermedad, porque muchos de ellos, principalmente las chicas, empiezan a preocuparse por su físico y las consecuencias que les deja el alcohol en su figura. El dilema que se plantean entonces es ¿renuncio a beber? o ¿bebo a pesar de que engorda? Y estamos ante una problemática más grave que la anorexia, ya que se hace un consumo desmedido de alcohol en un cuerpo que prácticamente está desnutrido. Dejando al enfermo débil, deshidratado a causa de los vómitos y desinhibido, al borde de negativas consecuencias cognitivas, conductuales y físicas".  

Creencias erróneas

"Espaciar el tiempo entre comidas y suplir esas calorías y nutrientes no ingeridos con el alcohol es el mayor error de esta tendencia. Esta ecuación falaz sólo genera que la persona expulse de manera violenta lo que contiene en el estómago. Y aunque el enfermo suponga lo contrario, el cuerpo no se está alimentando, sino que está perdiendo importantes cantidades de potasio y sales que ayudan a la correcta oxigenación sanguínea" comenta Grimberg, que a diario recibe todo tipo de consultas sobre trastornos alimenticios. Y continúa: "hacer cuentas y seguir al pie de la letra una tabla que vi difundida en la Web donde cuenta que una lata de cerveza supone alimentar al cuerpo con ciento diez calorías, un vaso de vino con ochenta calorías y un trago con bebida blanca con doscientas calorías, es una barbaridad y la peor de las creencias de esta enfermedad. Porque la combinación de hambre y alcohol es letal, provocando náuseas, emesis varias e involuntarias (como vómitos) y desmayos; además de riesgos cardíacos e incluso muerte."  

Difícil de reconocer

A diferencias de otros trastornos más evidentes, la drunkorexia es solitaria. Y quien la padece, manteniéndose al principio en un promedio de diez kilos por debajo de su peso saludable, se esconde para beber grandes cantidades de alcohol. Es por ello que no es fácil detectarlo, pero se debe prestar atención a detalles como la vestimenta (se suele usar holgada), tos pronunciada e hinchazón de rostro (ocasionada por recurrentes vómitos) y deterioro físico en poco tiempo. 

Aunque parte del ser humano tienda a la destrucción, uno nunca se deja de sorprender por las nuevas modalidades de daño. Ahora es la combinación de dos enfermedades que hacen del cuerpo humano un laboratorio vivo en peligro.  

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