Acá te contamos por qué no deberías dejar de hacer ejercicio a pesar de las altas temperaturas, y cómo cuidarte del calor
Mientras el calor agobiante nos saca toda gana de movernos. ¿Qué hacer? Lo ideal sería no abandonar; para no perder rápidamente lo que tanto tiempo nos llevó ganar.
A continuación, te damos las razones para seguir ejercitándote en esta época y diez consejos para no morir de calor en el intento con las altas temperaturas.
- Falta poco para las vacaciones: tenés que estar, verte y sentirte bien.
- A fin de año, todas las reuniones y eventos incitaron a comer de más. Si te movés más, no vas a engordar: una hora de actividad física moderada diaria representa un gasto aproximado de 3.000 calorías semanales; lo que implica dos salidas en las que podés comer sin restricciones.
- El estado físico se pierde más rápido de lo que uno piensa: parar sólo tres semanas se padece al retomar.
- Oscurece más tarde: podés disponer de más horas de luz para salir a realizar actividades al aire libre.
1.- Bajá la intensidad: con el calor, el rendimiento físico disminuye, es más fácil deshidratarse y nos cansamos más. Por eso, es importante aminorar la marcha: no podés pretender rendir igual en enero que en agosto.
2.- Elegí los horarios del día menos calurosos. Si podés; levantate una hora antes y arrancá bien temprano el día con tu sesión de ejercicios; vas a ver con qué energías seguís después. Si te cuesta mucho madrugar; hacelo de noche; después de las 20.
3.- Hidratate bien. En verano hay que tomar más líquido, porque lo perdemos transpirando. No esperes a tener sed; eso significa que ya te deshidrataste. Tomá antes, durante y después del entrenamiento. A modo orientativo; nunca deberías estar más de media hora sin tomar nada. Las bebidas isotónicas son una buena opción porque contienen las sales minerales que se pierden con el sudor.
4.- Si realmente no tenés opción y tenés que salir en horarios de mucho calor, buscá lugares frescos, con sombra o bien ventilados.
5.- Nunca salgas en horas de sol directo desprovisto de una buena protección para la piel (factor 30 en adelante), anteojos y gorro.
6.- Llevá ropa fresca, clara y de telas sintéticas de secado rápido. Nunca una remera de algodón: transpirás y te quedás mojado.
7.- Usá vaselina sólida para evitar raspaduras y paspaduras en las zonas de mayor rozamiento.
8.- No comas nada pesado antes de salir; si a temperaturas moderadas te cae mal salir a entrenar después de comer, ¡pensá que con calor será mucho peor!
9.- Si te das cuenta de que no hay caso y estás desertando mucho con el verano, cambiá de actividad: si corrías afuera quizá no esté mal que por un tiempo optes por la cinta de un gimnasio con aire acondicionado, o cambiate a una de las actividades más tentadoras para esta época: nadar.
10.- Correr en la playa puede ser una experiencia buenísima; no te la pierdas. Lo que sí, tratá de hacerlo por la superficie más lisa que encuentres y siempre con zapatillas.
* Carolina Rossi es capitana del running team de Fila Rosedal y entrenadora personal. Lleva una vida inquieta: corre 42 km, nada, sube montañas y viaja sin parar. Hizo cumbre en el Aconcagua y el Kilimanjaro en 2010. Ahora sueña con un Ironman. www.carolinarossi.com.ar
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