Último momento

 

Leer en

Para paladares especiales: Los mejores helados de Buenos Aires

Acá te dejamos cinco propuestas que explican por qué nos hacen tan felices. Mirá la lista y contanos cuál agregarías 

Acá te dejamos cinco propuestas que explican por qué nos hacen tan felices. Mirá la lista y contanos cuál agregarías
 

Por Cecilia Acuña 

Sean clásicos, vintage, modernos o ultraposmodernos, los sabores en el paladar permanecen inalterables. Tanto como el ritual que todavía nos ilumina la mirada ingenua cuando emprendemos el camino hacia uno de los mejores programas para una tarde de verano: ir a tomar un helado. Podrán pasar los amores, podrán venir los deliveries o podrán aparecer sabores nuevos, pero disfrutar de un cucurucho debajo de la sombrilla de una heladería no pierde el encanto a pesar del paso del tiempo. Porque los sabores cambian pero los deseos no, te proponemos un recorrido de heladerías para que invites a tu chica bajo el sol de este verano. 

En versión artesanal

Ubicada en Boulevard Chenaut y Luis María Campos, Ducco invita a disfrutar de la esquina panorámica con helados artesanales derivados de la marca industrial Ice Cream. La carta se caracteriza por sabores tradicionales sin pretensión de gustos extravagantes. Como la tendencia lo indica, la heladería también ofrece café y pastelería. El espacio es amplio y refrescante, ideal para el postre después de una cena en Las Cañitas. El chocolate con naranja, o chocolate holandés, se destaca entre las opciones a la hora de armar tu preferido. Si estás con un ataque de nostalgia, en Ducco podés encontrar quinotos al whisky o el tradicional almendrado. 

El cucurucho cuesta $13.
Ducco. Luis María Campos y Boulevard Chenaut, Las Cañitas
www.ducco.com.ar
 

El mejor dulce de leche

Desde 1973, Chungo es la única cadena de heladerías que continúa en manos de la familia fundadora. Con una perfecta combinación de marketing artesanal, la heladería no pierde su impronta de barrio a pesar de las innovaciones: alianzas, café, postres y uniformes de diseño. Si el objetivo es probar el mejor helado de dulce de leche del mundo, Chungo es el lugar indicado. El sabor recibió el primer premio en su categoría en la Feria Mercoláctea 2010. Los helados de la casa se inspiran en la versión francesa del producto: extremadamente cremosa y muy dulce. Un festín para el paladar. La empresa innova continuamente con los sabores, aunque las "estrellas de la casa" siguen ocupando el top de la lista, como el de gianduia, la mousse de maracuyá, el mascarpone y también la frambuesa. Para llevarse a casa, hay variedad de postres, como la chocotorta, y también helados para celíacos y en versión kosher. 

Para disfrutar en el local, el cucurucho cuesta $17.
Chungo. Avenida San Isidro 4598, esquina Arias , Núñez y sucursales
www.chungo.com.ar
 

Helados hippies

Los rosas, fucsias y violetas son colores naturales y verdaderos. Una paleta impresionante si se tiene en cuenta que en estos helados no hay agregados químicos. Los sabores de agua engañan: gracias a un esmerado proceso de elaboración, parecen de crema. Hay de cassis, de boysenberry, de maqui -con leche de oveja-, de sauco, de corinto y hasta de membrillo. Las creaciones vienen directamente de la cabeza creativa de Jauja: "Lucy, mi madre, comenzó a experimentar con sus propias formulaciones e ingredientes, y sus helados fueron haciéndose conocidos gracias al boca en boca", cuenta Melchor, quien, junto con su hermano Camilo, lleva adelante el negocio impulsado por sus padres desde El Bolsón. Allí comenzó Jauja a mediados de los 80. Los sabores de la Patagonia son el sello distintivo de esta heladería hippie y artesanal, que hoy tiene cinco sucursales: dos en El Bolsón, una en Bariloche, otra en Villa La Angostura y la más nueva en Buenos Aires. El cucurucho ideal -a $15 la unidad-, al margen de los más de 70 sabores para elegir, podría ser de cassis en una combinación con chocolate profundo, un sabor repleto de cacao de la mejor calidad. También podés animarte con el helado de mate cocido. 

El cucurucho a $15 la unidad
Jauja. Cerviño 3901, Palermo
www.heladosjauja.com
 

Gelatto gourmet

Para degustar un verdadero helado a la italiana, la propuesta obligada es Arkakaó. La textura cremosa envuelve el paladar con sabores únicos. La experiencia se completa gracias a un ambiente de lujo en el marco de una casona antigua restaurada en pleno barrio de Recoleta. La heladería es la evolución de la marca italiana Kakaó, un local exclusivo que nació en Turín, Italia, en el que conviven varias propuestas: heladería, salón de té y barra de tragos. De todas maneras, aquí el helado es rey. Hay que probar todos los sabores, pero a la hora de elegir, el chocolate gianduiotto, con su sabor profundo, se lleva todos los halagos, junto con la nocciola y la panacotta. El helado se prepara en el día, sin aditivos químicos, para servirlo por la tarde y por la noche. Nunca se propone el helado del día anterior. 

El cucurucho grande sale $18. La copa de vidrio gigante -para compartir- cuesta $36.
ArkakAo. Quintana 188, Recoleta
www.arkakao.com.ar
 

Nostalgia helada

Emedé es un derivado de la heladería Pocho, que, aún hoy, después de 58 años, sigue abierta al público en un rincón del barrio de Haedo. Héctor Emedé, el hijo de los fundadores, amplió el horizonte del emprendimiento familiar y creó la marca Emedé 1952 Helados, que, actualmente, tiene tres sucursales: una en Recoleta, otra en Belgrano R y una más en Cariló. La propuesta de esta heladería es disfrutar del placer del helado, íntimo y repleto de recuerdos, tanto en sus sabores como en la estética americana estilo años 50 de cada local. La nostalgia se convierte en alegría cuando se descubren variedades olvidadas de la infancia, como el marrón glacé y la crema del cielo. Elaborados con el amor de la familia, la marca sugiere disfrutar de los pequeños placeres de la vida, como degustar de un cucurucho -a $14 cada uno- al ritmo del vaivén de un sillón columpio con estampado de rayas celestes y blancas. ¿Un recomendado? La crema Fiorentina: vainilla al mascarpone con almendras acarameladas y un toque de naranja. 

El cucurucho está a $14
Emede. Echeverría 3218, Belgrano R y sucursales
www.emedehelados.com
 



 

Acá te dejamos cinco propuestas que explican por qué nos hacen tan felices. Mirá la lista y contanos cuál agregarías
Campeones del cucurucho
Dicen que la Argentina es reconocida como uno de los países que elaboran los mejores helados del mundo. "Hemos participado de varios campeonatos mundiales. Nosotros llegábamos con una valija, mientras que otros llevaban camiones con máquinas de última tecnología. Y en tres ocasiones quedamos entre los primeros tres lugares. Los argentinos seguimos haciendo helado a la antigua, ponemos esmero y utilizamos productos naturales; ésa es nuestra gran diferencia. Le dimos una vuelta de tuerca. Y además, tenemos el dulce de leche", explica Alejandro Tedeschi, presidente de la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines ( AFAdHyA ) y dueño de Sandro, una heladería clásica con casi 50 años de historia.
Los que trajeron el helado a la Argentina fueron los inmigrantes europeos, italianos a la cabeza. Fueron ellos los pioneros de heladerías como El Vesubio , Saverio , Cadore y la desaparecida Scanapiecco. "Tuvo que cerrar por cuestiones familiares, no porque no funcionara. Sé que la marca sigue viva y que los herederos proyectan una nueva apertura", comenta Tedeschi.
El consumo de helado en nuestro país se ha elevado a 6 kilos per cápita durante el año, aunque, claramente, la mayoría de esos kilos se consumen en verano. Al respecto, el presidente de la AFAdHyA cuenta: "Antes, cerrábamos la persiana y la abríamos en septiembre; ahora, intentamos sacarle estacionalidad al producto y agregamos servicios de cafetería y pastelería al estilo europeo, más que nada, para elevar el consumo".
A la hora de hablar de sabores, sorprende la cantidad de nuevas variedades que aparecen cada temporada; sin embargo, los argentinos somos tradicionales: "Si hacemos un ranking, sale el dulce de leche en todas sus variedades en el primer lugar; después, los chocolates, la americana y las frutillas. Acá el fuerte son los clásicos, el resto es moda que pasa", concluye Tedeschi.

Mantente al tanto de las actualizaciones de ConexiónBrando.com a través de Twitter. Seguinos en @ConexionBrando 


Quienes leyeron esta nota, también leyeron:

 
Contacto | Suscribirse | Atención a suscriptores | RSS | SiteIndex