Consejos para construir tu reputación virtual
Además de ser un lugar de encuentro entre supuestos amigos, las redes sociales se convirtieron en un espacio de exposición laboral. Aquí, algunas estrategias para cuidar tu imagen en la web.
Por Cecilia Acuña.
La próxima vez que se te ocurra colgar en internet algún mamarracho (foto, video, texto) que muestre lo peor de tu personalidad, te lo advertimos, pensalo dos veces. No sólo tus amigos te están mirando a través de
Facebook o
MySpace, sino también desconocidos que podrían ofrecerte el trabajo de tu vida. Aunque la red laboral por excelencia sea
LinkedIn, las empresas ya se toman el trabajo de buscar nuevos talentos y de verificar los perfiles de sus candidatos a través de Google.
A ver: sin llegar a niveles extremos de paranoia –todavía quedan secretos por guardar–,
hay que tomar conciencia de que todo lo que está en internet es público, o sea que, para encontrarlo, sólo es necesario que alguien se dedique a buscarlo, incluyendo, por ejemplo, los reclutadores de personal de las organizaciones. Por eso, amerita la siguiente pregunta:
¿influye la información publicada en Facebook o MySpace en la elección de un candidato? "Cada vez más reclutadores, headhunters y compañías se vuelcan a las herramientas 2.0 para encontrarse e interactuar con los profesionales de forma directa y conocer más acerca de sus perfiles", asegura la licenciada Marcela Petrillo, directora regional de Operaciones de la consultora Von Der Heide. En principio, la primera ventaja de
las redes sociales es que permiten conocer aspectos de la vida de alguien que pueden resultar útiles o definitivos para una contratación, pero que, a la vez, son incómodos y hasta peligrosos de preguntar en una entrevista tradicional, por ejemplo, el tipo de comportamiento social o la ideología.
Mercedes Mac Pherson, Recruiting Manager de Globant, señala: "Estas herramientas son de la segunda fuente de consulta. Las más utilizadas son LinkedIn, Plaxo, MySpace, Facebook y Twitter. En redes como Facebook y Taringa, publicamos incógnitas que los postulantes deben resolver para poder contactarse con nosotros. Esto permite obtener información sobre los candidatos y su comportamiento".
Desde
el blog Recursos de Comunicación, María Inés del Arbol, coordinadora de Desarrollo Profesional de la Universidad de Palermo, asegura que "cuando quedan pocos candidatos preseleccionados, con sólo poner el nombre de una persona en Google aparecen sus publicaciones en las redes sociales". Y aunque para profundizar en el perfil es necesario ser amigo, en la mayoría de las ocasiones, la aprobación no cuesta demasiado.
"Los selectores de personal suelen utilizar este tipo de redes como primer contacto y también como filtro. Es útil para buscar perfiles raros que difícilmente se encuentran por otro camino", señala Analía Magdalena, gerenta de Recursos Humanos de Boehringer Ingelheim. Atentos, porque si hasta un compañerito de jardín de infantes puede llegar a encontrarte por Facebook, imaginate lo que pueden hacer las empresas.
3 CLAVES PARA MANTENER LA IMAGEN ONLINE
* Pensate como un producto. "Quienes buscan posicionamiento en el mercado profesional deben desarrollar estrategias de personal branding, es decir, realizar acciones de presencia y comunicación. Hoy existen una infinidad de herramientas, como redes profesionales, redes sociales, blogs, sitios de microblogging, sitios de content sharing, foros, grupos. webinars y otras. La construcción de una imagen digital consistente dependerá de la calidad de la información publicada y la regularidad con la que se participe", asegura la especialista de Von Der Heide.
* Cuidá tu imagen en los detalles. "Que todo lo que se suba a los perfiles públicos sean cosas que uno le pueda contar a su mamá, incluidos los comentarios y las actualizaciones de estado. Pueden describirnos sin estigmatizarnos. La información debe estar completa y ser real. Todo el mundo está mirando, por eso, las redes sociales pueden aumentar el prestigio o hundirlo para siempre", sostiene Paula Molinari, presidenta de Whalecom.
*Dedicá una hora diaria a las redes sociales. El objetivo es actualizar nuestro perfil y participar activamente, de esta manera, siempre estamos visibles para otras personas. Una vez por semana, conviene googlearse para saber la cantidad de apariciones propias en el buscador y estar atentos a los sitios en los que aparecemos.
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