Los hombres de negocios más creativos de la Argentina: Mariano Suárez Battan
Con la crisis se derrumbó una manera de hacer negocios. Sobre sus ruinas, un grupo de emprendedores intrépidos prospera aplicando creatividad y generando valor.
QUIÉN ES: Mariano Suárez Battan tiene 30 años y es licenciado en Economía Empresarial egresado de la Universidad Torcuato Di Tella. Es el CEO de Three Melons, una compañía que se especializa en desarrollar videojuegos basados en internet.
QUÉ HIZO: Como todo amante de los videojuegos, Mariano se pasaba horas jugando frente a la pantalla y un día transformó esa pasión en un negocio que hoy factura mas de 500 mil dólares al año y exporta más del 90 por ciento de sus desarrollos. La esencia del trabajo de Three Melons se basa en un nuevo concepto: el brand entertainment, que no es otra cosa que vincular una marca con sus consumidores a partir de un juego, contactarlo en un momento de ocio, promover la demanda del producto en un ambiente no saturado de publicidad. Three Melons desarrolla juegos en dos y tres dimensiones que corren sobre internet. Sus clientes se dividen en tres categorías: agencias de publicidad, centrales de medios y videogame publishers (empresas como Sega, Microsoft, Konami, Sony o Nintendo). Sin embargo, entre sus clientes más reconocidos figuran Lego, Disney, Movistar, Cisco, Coca-Cola y Fox. La nueva etapa de la compañía es desarrollar juegos para diferentes comunidades de internet y para iPhone y iPod Touch.
CÓMO LO HIZO: La historia profesional de Mariano tiene un puntapié muy particular: el mismo día y a la misma hora que se estaba cayendo el gobierno de Fernando de la Rúa, él se graduaba de licenciado en Economía. Fue todo un símbolo, porque desde ese momento supo que él tenía que ser su propio motor de cambio. En abril de 2005, mientras trabajaba en una empresa de desarrollo de software, se financió un viaje a Estados Unidos para asistir a una conferencia sobre advergaming (mezcla entre publicidad y videojuegos). Allí se dio cuenta de que el próximo nivel del negocio de los videojuegos debía ser de escala mundial y no tenía que depender de las consolas como Xbox, PlayStation o Nintendo: tenía que ser sobre internet y financiada por sponsors. En la primera etapa de Three Melons logró reunir, entre amigos y familiares, más de 150 mil dólares, que le permitieron empezar y salir a buscar clientes. La mitad del dinero la utilizó para viajar, capacitarse y dar a conocer a su empresa, y la otra mitad para comprar tecnología de base y desarrollar prototipos. Luego fue el turno de armar el equipo: socios y colaboradores estratégicos que viesen que el negocio estaba en internet. La segunda etapa acaba de comenzar y se caracteriza por hacer desarrollos propios, financiados ahora por inversores institucionales, como el Banco Santander, que destinó 600 mil dólares para comprar un porcentaje minoritario de la empresa. "La pregunta que dio origen a la compañía fue: ¿cómo hacemos juegos de primera línea para vender en el exterior? Sabíamos que sin reputación y sin historia, eso es imposible, por eso recurrimos a los anunciantes: les ofrecimos un modelo diferente de comunicación con sus consumidores, masivo y a bajo costo, y nosotros ganamos reputación de la mano de grandes marcas. Con Three Melons llegamos al nacimiento de un nuevo modelo de negocios basado en los juegos por internet. Ahí hay cuatro fuentes de ingresos: el pago de una suscripción mensual para jugar, la compra de objetos virtuales (accesorios, regalos, mejoras en la funcionalidad), el desarrollo de algún módulo del juego para una empresa y la publicidad tradicional. Se estima que en Estados Unidos el 12 por ciento de la población compró algún objeto virtual el último año y que se destinaron cerca de 1.800 millones de dólares a la compra de objetos virtuales para juegos. Allí, el promedio de compra es de un dólar, lo que obliga a hacer masivo el juego. Ahora tenemos por objetivo lanzar un juego por cuatrimestre y trabajar algunos de ellos a partir de algún producto de la cultura pop latinoamericana."
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento
Tu mensaje está siendo procesado, en minutos será ingresado dentro de los comentarios de la nota.