Tips para comer en verano
Cuando el calor sofoca, los platos livianos pero consistentes son la mejor receta; tomá nota de los consejos.
Por Franco Caballero.
Liviano, pero consistente. Esas parecen ser las marcas prominentes de las comidas de verano, cuando la temperatura prende fuego nuestra nuca, la humedad barniza nuestras frentes y la pesadez del ambiente pide a gritos expulsar de la dieta esos banquetes majestuosos que ahora se convierten en una amenaza para nuestro bienestar. Eso sí, tampoco podemos conformarnos con las ensaladitas desabridas con las que ellas logran conseguir combustible para varias horas de inanición. No es nuestro caso. Por eso, es hora de recurrir a los expertos y pensar platos amigables para el verano, alimentos que nos pueden levantar una comida sin asfixiarnos, opciones para hacer de la picada o de un asado comidas que nos dejen con ganas de movernos y no de dormir una pegajosa siesta eterna.
El chef Pablo Massey, desde su nuevo restaurante Uruguay, no lo duda: los pescados y los mariscos son grandes amigos del hombre de verano. Luego, algunos reemplazos son necesarios: el pavo es más magro que el pollo (y mucho más que el cerdo) y el cordero, su cocción es de larga duración, se desgrasa bien y puede presentarse de modo muy sabroso. Las frutas asadas, las verduras marinadas en aceite de oliva y asadas y un buen queso pueden despedir con mucha dignidad a las picadas de embutidos, sobre todo al salame, verdadero cúmulo de grasas estacionadas.
En tanto, Osvaldo Gross, cheff patissier a cargo de
Método Gross en el canal El Gourmet, propone endivias envueltas en panceta a la parrilla y las pastas a la crudaiola, es decir, con tomates frescos, a los que también se les pueden agregar puntas de espárragos y alcaparras, entre otras cosas. Nada de rissottos, por poner un ejemplo de comida pesada y calurosa. Sí al cuscús, los ceviches y las infusiones de hierbas frescas, como el lemongrass. Para hacer un postre en el momento, Gross sugiere licuar helado con una fruta, como la papaya, bien madura y agregarle un poco de leche condensada (con la opción de sumar también vodka).
Carnes magras, pescados varios –corvina, chernia, dorado, con limón–, vegetales a la parrilla, el chef Borja Blázquez agrega las ensaladas tibias y las bruschetas a nuestra dieta estival, dos platos que pueden convertirse en entrada o plato principal según la cantidad: hojas verdes de todo tipo, quizá tomates secos hidratados y alguna proteína: vieiras, langostinos o pulpo, productos saludables que se digieren con gran facilidad. Además, observa que las harinas también pueden dar gusto y saciedad, como los cruttons o los crocantes de pan. En cuanto a las picadas, Borja da el visto bueno a los fiambres menos grasos, como jamón cocido o pastrami.
Tentadoras y accesibles, estas opciones tienen el maridaje cantado: se llevan de maravillas con la reposera y el sol.
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