Lo que ellas quieren
Muchos hombres nos preguntamos qué decir o cómo seducir en el primer encuentro. Ocho mujeres trazan un mapa de lo permitido, lo prohibido y lo eficaz para un acercamiento exitoso.
Por Natali Schejtman
Foto de Gustavo Gilabert
Por alguna razon, nadie puede decir si una primera cita es un momento ameno. Por lo menos nunca en un comienzo. Y el instante previo, en que cada uno se prepara, es más bien poco saludable. En el ranking de las preocupaciones, pifiarla por completo ocupa el podio, pero no porque alguien la vaya a pasar mal, o porque no se logre un ambiente placentero. Eso, en última instancia, dependerá del vínculo entre las personas. El problema es equivocarse en cosas mínimas, completamente evitables: gestos demasiado arriesgados o ampulosos, errores que ni siquiera se desprenden de algo genuino sino que son más bien una fórmula copiada, o el resultado fallido de una careta que reemplaza lo auténtico y barre de inmediato la posibilidad de repetir el encuentro. Muchos, como indican las ocho mujeres seleccionadas por brando, son recurrentes. Mejor, tenerlos en cuenta.
Soledad Solaro Modelo * Para mí está muy bien que en la primera cita él haya reservado en algún lugar, que lo tenga todo armado. El lugar no tiene que ser romántico porque inhibís a la persona.
* Ni ahí en la casa, eso para nada. No da.
* Nunca caer con flores, eso es patético, no. Cero.
* Es importante para mí que no empiece a presionar con: "¿Qué hacemos ahora?" o peor: "Vamos a tu casa"; eso da la imagen de desesperado. Yo soy más de la otra escuela, como que no tiene que pasar de todo en la primera cita. Igual, depende de las intenciones de ambas partes.
* No me van los tipos que se hacen los cancheros. Está buenísimo que sean súper caballeros y respetuosos. La verdad es que hoy por hoy no abundan.
Abril Pereyra Lucena
RR.PP. * Cómo come es fundamental. No tiene que hablar nunca de una ex porque eso nos da la pauta de que hay algo enroscado ahí. Si atiende mucho el celular tampoco. Es importante que maneje bien, con cuidado, ¡a menos que la chica sea una pistera!
* Algo que nos cae pésimo es que después de comer, por ejemplo, enfilen para su casa con esas frases como "No voy a hacer nada que no quieras". Malísimo.
* Y ni qué hablar de: "¿Te jode que te deje en la esquina?" cuando te llevan a tu casa.
* Otra cosa que tiene que hacer un hombre es cuidarse de no ser egocéntrico, que vos estés contando una anécdota y él siempre tenga una mejor. Es importante que haga un esfuerzo por escuchar para conocer a la otra persona, eso es lindo para nosotras.
* Yo me fijo todo a los diez minutos: si te viene a buscar, si te deja en tu casa, si es atento en una comida, si te llena la copa de vino, si te está escuchando... todas esas cosas hablan de su educación, de si está atento.
Anécdota: Fui a tomar algo con alguien que no conocía. Entonces, para asegurarnos los dos de no pasarla mal, él me propuso ir renovando el contrato cada media hora a ver si nos queríamos quedar o nos queríamos ir. Está bueno eso, porque tal vez uno de los dos es medio plomo.
Jazmín Stuart Actriz * Justamente en mi obra de teatro La mujer que al amor no se asoma, en el tercer acto, hay una típica situación de primera cita. Ella es una mujer imponente, sexy, avasalladora, que decide darle una oportunidad a un muchacho "común". Y esta mujer, como la mayoría, plantea la primera cita como una evaluación larga y ardua, en la que se decide si la situación pasa a una segunda instancia o muere cuando piden la cuenta. El muchacho comete todo el abanico de errores que un hombre puede cometer en una primera cita. Intenta desesperadamente adaptarse a todo lo que él cree que ella quiere de un hombre, pero el problema es que se le ven los hilos, y a ella se le empieza a despertar una especie de compasión un poco sádica que a él lo pone más nervioso. Creo que ésa es la peor postura para elegir: la del miedo... A menos que se blanquee, porque el miedo explicitado rompe el hielo, mientras que el miedo disimulado es una bomba de tiempo. En la obra pasa que él, cuando parece que todo está perdido, da vuelta la pulseada: un beso, un súper beso bien dado.
* Las mujeres adoramos los actos de valentía, siempre que sean en el momento oportuno, claro. Pero cuál es el momento oportuno... esto parece complicado, y es que, bueno, las mujeres somos complicadas. El momento es cuando estás conectado con la mujer que tenés enfrente y podés mover tus fichas desde la sinceridad, no desde la especulación. Como dicen las abuelas, una mujer no se gana... se conquista. Y para conquistar hay que entregarse. Eso que a ustedes tanto les cuesta, picarones.
Cecilia Peckaitis Conductora * Las primeras citas para las mujeres son todo un tema y, sea cual sea la situación, siempre producen contratiempos. Para nosotras es un contratiempo cuando ellos preguntan adónde nos gustaría ir, porque ese grave problema pareciera sacar a las mujeres de sus casillas; pareciera enfrentarlas a algo inédito; algunas hasta se ofenden terriblemente.
* Recomiendo sentido común: a tomar cualquier guía turística de Buenos Aires. Lo malo de las primeras citas es que a veces son como un examen, se transforman en un encuentro donde explícitamente se está observando y siendo observado a la vez, se ejerce un escrutinio voraz sobre el otro para ver si vale la pena.
* A mí me gusta sentirme en un lugar de igualdad con el otro, no sentir en una primera cita que él me gusta mucho y yo no, o al revés. Creo que tiene que ver con la complicidad, que desde ya es muy importante. Cuando conocés a alguien y surge una complicidad cotidiana, instantánea: ¡es todo!
* Me gustan los gestos que se acercan a lo que llamamos caballerosidad, pero cuando son desde el cuidado, la dulzura, no porque así debe ser. Cuando son impuestos, no; abrir una puerta por abrir, no. Todo se resume en eso y me parece que hay que estar muy alerta a lo que va pasando en la situación.
* Tampoco hablar por hablar. Hablar de temas porque sí me parece lo más aburrido que hay. Puede haber silencios y eso puede estar bueno, saber disfrutar los momentos de vacío, no querer llenarlos con temas y temas. Que no sea incómodo el silencio.
* Yo no me fijo para nada si el otro paga o no paga. Tal vez algunas chicas sí, o si me lleva a mi casa o no: si tiene ganas de hacerlo y lo propone es algo lindo. Si no lo hace, no pasa nada. Todas las cosas que tienen que suceder tienen que ser porque hay ganas. La espontaneidad se percibe, y eso hace que sea cómoda la situación.
Ernestina Pais Conductora * No soy de hacer citas con gente que no conozco, pero me resulta muy difícil cuando te invitan a comer, por ejemplo, porque me da la sensación de que es como un momento que uno comparte con gente de confianza, es bastante íntimo. Lo ideal para mí es ir a ver algo, porque de última vas viendo las actitudes que tiene, si le gusta lo que vieron, si te gustó a vos y por qué... Es como que podés ir perfilando. Me parece muy útil para una primera cita eso, porque te indica varias cosas a la vez. Yo, en general, entro por otro lado, no tengo una primera cita con alguien que recién conozco; huyo bastante de esas situaciones de no conocer a alguien y acceder a salir, no sé si es lo más común. Yo me fijo mucho en el sentido del humor, conecto desde ahí: si huye del ridículo me aburre. En esas situaciones me priorizo a mí misma, no me fijo demasiado en el otro. Me fijo si yo estoy bien y la estoy pasando bien; eso lo tendrá que tener en cuenta el otro. Cuando proponen invitaciones raras puede estar bueno, pero tienen que saber que están diciendo mucho de sí mismos con alguna invitación que vaya por fuera de lo normal, y una se va a armando el perfil, vas conociendo a la persona de antemano cuando pasa eso. Lo que pasa es que puede salir mal; a la otra persona le puede sonar raro, puede no estar muy bien predispuesta, es un riesgo, pero para nosotras está bueno ir sabiendo de qué viene la persona cuando casi no la conocés.
Narda Lepes Chef * Lo primero que recomiendo en una instancia previa es no hacer nada por primera vez, para no correr tanto riesgo de que algo salga mal: si vas a cocinar que sea algo que ya hayas hecho, no uses ropa nueva, no uses zapatos nuevos. Todo lo que vas a hacer por primera vez primero andá y probátelo.
* Es importante que él sepa lo que van a hacer. Eso de: "¿Qué querés hacer?". Y una dice: "Lo que quieras". No, para nada, me voy a mi casa. Quizá no está mal que si te llevan a un restaurante sea uno al que él tampoco haya ido, porque da esa cosa de inseguridad pero compartida.
* Nunca hay que llevar a alguien a un lugar que vos conozcas muy bien, donde conocés a la gente, por ejemplo. Porque te quedás como sola. A mí me gustan las citas para comer; estoy muy cómoda comiendo, hay chicas que quizá tienen más issue con la comida, pero eso depende de cada una.
* No propongas una salida al cine para primera cita porque no hablás nada, dos horas al lado de una persona que no conocés y sin hablar... no sumás nada.
* Las primeras citas son un buen momento para callarse la boca. Nada de ex novias: lo más sano es no saber y no preguntar, ninguno de los dos.
* Si una mujer te empieza a preguntar por tus ex, tené miedo, porque va a ser una psycho de los celos. Porque, además, tal vez salió con alguien que uno conoce y te parece un pelotudo y empezás a prejuzgar. Y todas hemos salido con cada uno...
* Una vez salí con uno y... todo bien. Fui a comer. Cuando subimos al auto puso play y estaba escuchando Roxette. Todo mal, me fui a mi casa. Ahora creo que estuve mal. Para los dos lados: hay que dar chances, no descartar por una cosa tan superficial. Todos tenemos algunos gustos de los que nos avergonzamos.
* Para mí es importante que sean sinceros; si no te gusta algo, decilo. Si vieron una película y te pareció una mierda, decilo, sé normal, no seas "un hombre en una cita". Hay que saber leer al otro; la mujer en general ya sabe lo que va a hacer antes de salir de su casa.
* Esto es importante: nunca hay que hablar mal de la gente, porque podés meter la pata; además genera inseguridad la gente tan criticona.
* Una propuesta que puede estar buena y es original y al mismo tiempo tranqui es hacerte el turista en tu propia ciudad, ir a lugares turísticos que tal vez no vas muy seguido.
Úrsula Vargues Animadora * Una vez me pasó una patética. Yo trabajaba de camarera y conocí a un chico. Me pasó a buscar en su auto y lo primero que me dijo fue que ése no era su auto, que el suyo se lo había prestado a un amigo. Me pareció desubicado, mal. Yo no le había preguntado nada. Y fuimos a comer y yo me levanté, le dije que me iba al baño y me tomé un taxi. Chau. Es muy difícil hacer una primera cita sin tener algo del currículum vitae del otro. Yo creo que una buena es tomar un café, nunca almorzar, por ejemplo, en un horario en que los dos podamos decir que nos tenemos que ir en un rato para trabajar o algo así. Si te gusta, te quedás más tiempo, o te quedás con las ganas. Eso nos gusta también. Yo no soporto en los hombres el tema del celular, que estén atendiendo todo el tiempo en una primera cita me parece irrespetuoso. Me quita el apetito que no sepan comer por ejemplo, que hagan ruidos extraños... Parece una tontería, pero no lo es. Yo particularmente prefiero ir a una primera cita con mi propio auto, para poder irme, por cualquier cosa, y además no me gusta que alguien que no conozco sepa dónde vivo. Me parece que está bueno que él te dé la posibilidad de ir con tu propio auto, que lo entienda. Y nada de "vamos a tu casa al final", a no ser que sea obvia la calentura. Tampoco está bueno que te llame al otro día (igual, siempre hay excepciones)... Somos todos hijos del rigor, no está mal esperar el llamado. A mí me gusta mucho lo clásico, me gusta el hombre galante, caballero, eso se está perdiendo por culpa del hombre y de la mujer, que es muy avasalladora a veces. El hombre debe pelear por no perder ese lugar de la conquista. El hombre tiene que saber sacar una data básica en una primera charla telefónica y ser rápido y perceptivo como para poder armar una salida copada. Por ejemplo, a mí una vez me invitaron a tomar mate al Tigre y me pareció divino. Me parece súper importante no hablar de uno todo el tiempo, aprender a escuchar y, muy importante, no ponerse en venta. Eso queda feo, no hace falta y cae muy rápido.

Carolina Peleritti Actriz * Para que sea exitosa una primera cita lo único que importa es ser quien uno es. Lo digo después de muchos años de tratar de ser otras cosas, de caer simpática o inteligente o atractiva o moderna, de haber jugado con diferentes personajes propios de acuerdo con la situación. Creo que tanto para ellas como para ellos lo más interesante es mostrarse como uno es, con lo mejor y lo peor. Eso no quiere decir que el resultado sea exitoso, porque eso depende de otras cosas también, pero me parece que si uno está tratando de caer bien todo el tiempo, en primer lugar, se nota, y además eso se cae en una tercera o cuarta cita. Si no, es todo un trabajo y un esfuerzo de pensar qué le muestro al otro. Mejor partir de quien soy. Uno se mata pensando qué le gustará y en realidad no me parece que sea una actitud recomendable, porque a la larga uno es la integridad de varias cosas, con lo divertido, papelonero o patético. Eso es lo que va a quedar. Hombres y mujeres tratamos de agradar al otro en una primera cita y, en definitiva, a la otra persona, si le gustás, le van a gustar cosas que no tienen que ver con eso. La clave es ésa: éste soy yo, te gusta o no te gusta. Me parece que es ganar tiempo. Y suele ser todo lo contrario a lo que hacemos: por inhibición o inseguridad, porque sabemos un poco lo que al otro le gusta. Pero hay que tener en cuenta que si va para adelante va a tener que ver con lo que uno es. Y si hay conexion desde ahí, va a pasar de la primera cita.