La vie en rose
Cuatro especialistas patrocinan el Brut Rosé, el gran suceso del mercado de los espumantes. ¿Quién dijo que el sparkling wine debía ser seco?
Por Fabián Dorado.
Quizás por el estigma del color que se atreve a diferenciarse del clásico dorado que se le atribuye al champagne originario, el destino de la variante rosada ha sido presa habitual de los vaivenes de un gusto que lo enaltece o ningunea sin mayores razones.
BRANDO consultó a cuatro especialistas para hablar de este fenómeno que se extiende por el mundo.
En el universo de los espumantes, la supremacía del Extra Brut en el mercado desplazó otras propuestas. Pero no todo el mundo encuentra tan atractiva la característica sequedad de esta variante que, sin embargo, ha logrado imponerse casi como sinónimo de espumante de alta calidad, reemplazando alternativas más amables, que pueden resultar ideales para otras ocasiones, como el caso del rosado que, con la redondez de las cepas que lo componen (Pinot Noir y Meneur, Chardonnay y hasta Malbec), funciona bien como aperitivo.
"Creo que a veces ciertos lugares comunes acaban imponiéndose como conceptos. Uno de ellos es el que dice que los champagnes rosados son cosas de mujeres y otro es el que plantea la superioridad intrínseca de los Extra Brut", nos cuenta Sebastián Nazábal Canalis, Brand Ambassador de Pernod Ricard en Argentina, la firma que importa el Brut Rosé de la marca francesa Mumm. "Claro que, si la gente lo pide, acabarán por volverse más caros, pero eso no tiene relación con las características de su elaboración. De hecho, la producción de muchos Rosés acaba resultando más costosa que la del resto de los espumantes", cuenta.
"Para nosotros, el rosado representaba un seis o siete por ciento de nuestro universo de ventas –explica Ezequiel Acosta, gerente de Marketing de Chandon–. Quisimos ampliar la incidencia de nuestro Brut Rosé por medio de una movida de promoción importante que destacara las características de sensualidad que, entendemos, son un rasgo representativo de este sparkling wine." La decisión fue sumar una presentación en botella individual de 187 cc distinta de la botella "madre". Al parecer, la estrategia resultó y la firma consiguió darle un mayor despegue al sector. Y para celebrarlo, Pablo Naumann, gerente de Comunicaciones Corporativas de Chandon, relata: "Por eso creamos
Une Nuit au jardin des Merveilles, una fiesta privada y exclusiva que se realizó a fines del mes pasado, en la que todos los detalles fueron pensados para contener en una sola experiencia este universo fantástico".
Mientras que Chandon apostó a una campaña poderosa, otros productores locales hicieron uso de estrategias casi opuestas. Miguel Welskind, responsable de prensa de Cavas Rosell Boher, reconoce que la base estratégica de marketing de este espumante hecho con un ciento por ciento de Pinot Noir es una producción sumamente acotada. "En el caso de nuestro Brut Rosé, sólo fueron elaboradas 2.900 botellas. Es decir que por haber tan pocas –además de la garantía de calidad que representa el nombre de un enólogo como Alejandro Martínez Rosell–, su comercialización resulta óptima dentro de nuestra propia escala."
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